22 agosto, 2007

HOY COMO SIEMPRE, SOLAMENTE PIENSO EN TI


Si evocamos por separado la dicha de nuestro amor que es tan diferente, tan distinto a todos los demás, de pronto sobrevienen a mi mente esos bellos momentos que he podido vivir contigo.

El clima no es benigno como tampoco lo es ahora tu presencia; acá sólo cae el agua gélida y en el cielo nublado las estrellas permanecerán cubiertas incluso cuando anochezca. Sin embargo, hoy como siempre solamente pienso en ti.

En tardes lluviosas como ésta muchas veces me pregunto si tú también estás pensando en mí. Hoy como siempre me llegan hasta mí tus recuerdos, esos detalles únicos que me hacen seguirte amando en silencio.

Estamos en medio de un huracán que aún está causando serios estragos. Sin embargo, hoy como siempre te sigo amando sin remedio; a veces me niego a creerlo, pero luego mi convicción regresa con más ahínco.

Una fuerza que no necesita definirse se vuelve un eco en los corazones; esa chispa incierta que nos quema el alma y al mismo tiempo nos abre un abanico de esperanzas para no sentirnos tan abatidos.

Hoy te regalo la pasión de mis letras para que las guardes en el corazón de tus emociones más duraderas. Con el objeto de que siempre puedas recordar cuando mi ser este dispuesto a regalarte mi corazón enamorado por completo.

Hoy, como ayer, igual que anteayer y como siempre, desde que nos conocimos hace ya un buen tiempo, te sigo esperando en mis aposentos. Ven a mí para que recordemos aquellos instantes, fragmentos de esa bella ilusión de sentir lo mismo el uno por el otro en la contemplación de las miradas.

17 junio, 2007

EL ENAMORAMIENTO EN INTERNET

En el fondo, los humanos somos quienes tenemos la capacidad de enamorarnos como ningún otro ser sobre la faz de la tierra. Para ello, nos valemos de todos los medios que se requieren con tal de nutrir ese venturoso sentimiento que nos vibra hasta hacernos llegar al embeleso.

El amor por correspondencia es un uso que a pesar del tiempo, no ha dejado de existir; el amor epistolar es uno de los de más prolíficos. Ahora se ha transformado gracias a la llegada de Internet, pero el correo ha sido a través de los siglos una manera de unir emociones, tendencias y espíritus.

Internet de esta manera, sólo le da fuerza a lo que ya sucedía desde hace años: potencializa la fuerza del amor epistolar. La correspondencia entre desconocidos intensificada por las posibilidades que da este soporte y ofrece cada vez una mayor probabilidad de conocer a esa persona especial.

Al escribir a alguien que no conoces, puede surgir un intenso sentimiento romántico. Resulta que cuando ya conoces a alguien, el alejamiento físico puede apagar la pasión, pero en los casos donde estamos conociendo a alguien “virtualmente” puede reavivarlos.

Es entonces cuando la red de redes cumple con la ardua labor del “Celestino” que une corazones sin importar las fronteras geográficas. El ser humano tiene necesidad de establecer vínculos íntimos, y eso ocurre también en el chat.

En efecto, el enamorarse por Internet puede ser algo más normal de lo que creemos. Eso sucede con miles en todo el mundo que intercambian tarjetas y conversaciones electrónicas con la esperanza de conocer a la persona de su vida.

Es difícil decir cuánto de ilusión y cuánto de alucinación existe alrededor de las relaciones de esta naturaleza. Por lo general toda relación por Internet tiende al encuentro: verse fuera del cómodo pero limitado escenario de lo virtual.

¿Pero, es posible entusiasmarse con alguien a quien no se conoce bien? La contestación es totalmente afirmativa, pues sucede e incluso se da con mayor fervor y pasión. En la computadora puedes imaginarte lo que desees, puedes fantasear con aquello que nunca te atreverías a llevar a cabo.

Además, tras la pantalla, los defectos de la pareja virtual son más tolerables. Vía Internet, uno se vuelve ciego voluntario ante los defectos del otro. Si ya de por sí idealizamos a la pareja, el artilugio de la red de redes hace todo el resto.

21 abril, 2007

UN PLACER TANTAS VECES POSTERGADO


En la más completa calma, alargando más la duración del instante contemplativo, las cosas toman el valor en su justa medida, y la sensatez avala el buen juicio en cada acto, en cada posible arrepentimiento.



Dejamos reposar nuestras intenciones para evitar las secuelas de lo precipitado; para no resbalar con la misma piedra en el camino de las equivocaciones.


Sabemos a ciencia cierta, que siempre es bueno rodear los obstáculos, y que si nos caemos, no importa cuantas veces nos suceda, tendrá más mérito si logramos volver a levantarnos.



Con los párpados hinchados y el desvelo subsecuente por la desvelada, saludo el inicio de otra semana, del horizonte nublado y el escalofrío que provoca el viento gélido que se cuela por debajo de las puertas.



La sensación de sobriedad es tanta que satura todos los poros, acapara las ideas y sin poder transpirar se condensan nuestras ataduras. En una atmósfera propicia, bajo el rumor sutil del misticismo, salta a la luz la esencia de nuestros desvelos, la necesidad imperiosa de conquistar el éxtasis de un placer tantas veces postergado.

07 abril, 2007

ANTES DE INVADIR SUS BELLOS MUSLOS


La extrañaba como se extrañan las cosas más preciadas, como se echa de menos aquello que resulta insustituible. Si algo podía causarle tal sensación de vacío, era el pesar de los minutos caducos sin su presencia.


Se colaba en sus más oscuras ensoñaciones, adentrándose sin previo aviso en los confines de la materia onírica de sus húmedos sueños. Nadando en medio de las ondulantes poluciones nocturnas.


A veces, dormía con la inquietud de sentirla a media noche, metida en su cama, retozando con plenitud antes de invadir sus bellos muslos abiertos.

05 marzo, 2007

TU FIGURA ANHELANTE


LAS CARICIAS DEL AGUA RESBALAN POR MI CUERPO EN LA SOLEDAD DEL BAÑO, DONDE REMEMORO LA HUMEDAD ALOJADA ENTRE TUS PIERNAS.

EROS Y AFRODITA SE FUNDEN POR CAMINOS DE FUEGO PARA CONTRARRESTAR TU AUSENCIA, Y EN EL INTERCAMBIO DE FLUIDOS TU FIGURA ANHELANTE ME ESTREMECE AL CONSUMARSE UN NUEVO ORGASMO.

ES ALLÍ CUANDO PIENSO EN TODO Y EN NADA, DONDE DESCUBRO QUE SOY EL PASAJERO DE TU TREN DEL DESEO Y TÚ LA ASALTANTE FURTIVA DE MI HABITACIÓN.

ASÍ, EL CÍRCULO SE CUMPLE, CUANDO SOMOS AMANTES SIN PRINCICIPIO NI FIN, JUNTOS EN EL ÉXTASIS DE UNA PASIÓN QUE FLUYE EN ARMONÍA PARA ENCUMBRARNOS FUERA DE TODA ESCLAVITUD.

02 febrero, 2007

UN PLACER SIMULTÁNEO


Fue un orgasmo tan preciso como tus movimientos ondulares. Fue la consecuencia tácita de un ritmo imaginario, de un tempo que nos atrapó desde que comencé a besarte y ambos cerramos los ojos, juntamos las almas e iniciamos un diálogo de urgentes afirmaciones.

Te seguí besando en las mejillas, pero esta vez con las manos; en el cuello, en los costados; con las manos también besé el contorno de tus senos, como la culminación de una ceremonia libre de pretextos, despojándote de las prendas de tu provocativa indumentaria, dejándote llevar por los aires y hasta el piso, donde quedaron las prendas sin cuerpo, en cada beso de mis dedos.

Sujetos a la inercia de una cadencia intuida, nuestros cuerpos quedan prendados de un mismo deseo, pero jugamos a retrasar la explosión que se avecina. La punta de mi lengua bordea la curva de tus pechos, y los muerde como tus dientes a mi lengua, que serpentea entre las líneas de tus muslos, hasta sentir que se quema al chocar contra tus labios.

Mi boca es una mano que levanta tus piernas, las detiene por debajo y se hunde en tus adentros. Tu cuello es un roce buscando la caricia insólita de mi pecho. Tus pies entrelazados en mi espalda, tu sexo que abraza mi sexo, que se resiste a derretirse en el tuyo, ante la fricción en juego, transpiramos un elixir de sudores improvisados.

La sangre nos palpita en las venas; el impulso lo llevamos dentro, lo demás es circunstancia de un instante que nos atraviesa como hondonada, fragmentando los segundos de un instinto, en la habitación impregnada de nosotros mismos. Aprietas los ojos, mi espalda y tu voz se vuelve un grito recóndito, una erupción de jadeos que me arrastran en la consecución del goce de un placer simultáneo.


EN UN ARRULLO NOCTURNO


Ante la calma aparente del medio día, viene hasta mí una suave brisa con el susurro de tu nombre. En mis deseos profanos se idealiza el fiel retrato de tu recuerdo que va surcando los aires entre las nubes densas del cielo encapotado.

Crece la necesidad de tenerte en medio de la grandeza inmaterial; rendido a la obsesiva idea de ofrecerme a la perversión incandescente de tu amoroso delirio.

Ahora que formas partes de mi existencia, quiero vislumbrar contigo la primordial cadencia de nuestros cuerpos rozándose en silencio, en un arrullo nocturno, sobre el interminable lecho de ensoñaciones predilectas.


28 enero, 2007

DESNUDANDO NUESTRO SER



Apareciste un día, de la nada, y como de la nada te aprendí a querer. Nos fuimos empalmando en una maraña de sentimientos. Casualidad, bella casualidad. El amor nos llegó, y con ello el deseo, el vehemente sueño de tenernos.

Te he dicho que mi cama está vacía sin ti, pero no que noche a noche la ocupas espiritualmente. Es allí donde haces que sucedan tan maravillosas experiencias para mí.

Cuando cierro los ojos, abrazo mi almohada, te siento venir hacia mí, parado al pie de la cama, te tomo entre mis brazos, acaricio cada parte de tu cuerpo y mis labios son como olas que te arrasan violentamente, cruzando por las profundidades y las elevaciones naturales en ti.

Tus manos se deslizan por mi cuerpo y vibrando me entrego a ti; nuestro fluidos salen a la brevedad y te siento completamente humedecida de amor. Con mi virilidad penetro en ese oleaje con emoción, sumergido totalmente, acompasadamente, como la melodía mas bella a los oídos.

Así, te siento y te gozo con suavidad, una y otra vez, entro en tus resquicios con el poder majestuoso de un incesante balanceo; te siento en tu totalidad, dentro de ti me hundo y me vuelvo introducir así, mientras pasa una infinidad de minutos.

Pronostico tu roce en mí, como un vendaval que llega hasta lo más profundo de mi ser, y siento como mi cuerpo se abandona cabalmente, como va cayendo en un abismo de éxtasis único.

Se estremece mi cuerpo, me vuelvo frágil ante tanto placer; cual barco en alta mar me dejo llevar por la tormenta de tus besos y, sin oponer resistencia, seguimos el rumbo de las delicias que nos otorgamos en este viaje. Los dos a la vez, entregándonos amorosamente en la intimidad de nuestras vidas, de nuestras almas, desnudando nuestro ser.


Related Posts with Thumbnails